¿Quiénes somos?

Somos una comunidad creativa y psicoempresarial que cree en el poder del arte, la mente y la estrategia para transformar vidas

La Escuela de Ro nació para acompañar procesos de cambio, autoconocimiento y desarrollo profesional desde una mirada humana.

Diseñamos programas donde el crecimiento personal se convierte en crecimiento social, y donde cada persona puede conectar con su propósito, crear con autenticidad y sostener su proyecto con herramientas reales.

Arte

expresión, intuición, autenticidad

Psicología

consciencia, equilibrio, propósito

Estrategia

acción, sostenibilidad, estructura

Naturaleza jurídica

Somos una asociación sin ánimo de lucro, regida por sus Estatutos y por la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación.

Nuestro objetivo es impulsar la formación, la psicoeducación , el arte, la creatividad y el emprendimiento consciente, integrando bienestar emocional y sostenibilidad social.

¿Quién está detrás de La Escuela de Ro?

Rosalba María Bueno González – Psicóloga, coach creativa y presidenta

Muy lejos, más allá de las montañas de palabras, alejados de los países de las vocales y las consonantes, viven los textos simulados. Viven aislados en casas de letras, en la costa de la semántica, un gran océano de lenguas. Un riachuelo llamado Pons fluye por su pueblo y los abastece con las normas necesarias. Hablamos de un país paraisomático en el que a uno le caen pedazos de frases asadas en la boca. Ni siquiera los todopoderosos signos de puntuación dominan a los textos simulados; una vida, se puede decir, poco ortográfica. Pero un buen día, una pequeña línea de texto simulado, llamada Lorem Ipsum, decidió aventurarse y salir al vasto mundo de la gramática. El gran Oxmox le desanconsejó hacerlo, ya que esas tierras estaban llenas de comas malvadas, signos de interrogación salvajes y puntos y coma traicioneros, pero el texto simulado no se dejó atemorizar. Empacó sus siete versales, enfundó su inicial en el cinturón y se puso en camino. Cuando ya había escalado las primeras colinas de las montañas cursivas, se dio media vuelta para dirigir su mirada por última vez, hacia su ciudad natal Letralandia, el encabezamiento del pueblo Alfabeto y el subtítulo de su